Inmarcesible

El puesto de flores de la esquina todavía sigue aquí. Recuerdo que yo siempre quise regalarte un enorme ramo de lo que fuera, pero, sorpresa, no te gustaban las flores…

Algo para él

Me quedé en la ventana a ver si venía. Se puso oscuro. Luego me emocioné cuando lo vi atravesando el puente de entrada…

Un mar de hierba

Cuando se llega la hora de acostarse, lanza una última mirada al horizonte y contempla al reino que le ha llevado toda su juventud erigir…

El infierno de Gante

Es horrible trabajar estando deprimido; haces todo como una máquina. El cuerpo se mueve sin pensar, como tratando de no molestar a la cabeza y al corazón que están todos enredados…

Un cuento feliz

El hombre puso música, creyendo que en ella encontraría la serenidad para concentrarse y reunir a sus ideas, y aunque su cuerpo se relajaba con cada canción, su mente no consiguió hilar el argumento anhelado…

Tablitas

El viaje de regreso es lo más satisfactorio en la rutina de un trabajador. Se va con los músculos vibrando, con el sudor seco en la cara, y con la esperanza de hallarse pronto en el hogar ante una cena y un baño revitalizador, y entre todo eso, a veces va también la certeza de un espíritu más tranquilo…

Toni Daelso

Ayer, Toni Daelso tomó a mi mujer. La trató como a un pedazo de carne, la azotó y penetró sin cariño, sin ternura, lo hizo en el puro ejercicio mecánico de la fornicación. Me rompió el corazón ver que ella lo disfrutaba; Toni me obligó a verlo todo…

El nido

Pensó en que, si ese mismo instinto de proteger lo inocente y lo débil estuviera arraigado en las personas, entonces el mundo sería diferente.