El puesto de flores de la esquina todavía sigue aquí. Recuerdo que yo siempre quise regalarte un enorme ramo de lo que fuera, pero, sorpresa, no te gustaban las flores…
Etiqueta: Daniel Soto
Una costura ausente
Llegado el día se puso el vestido, las medias y los tacones; se acomodó el peinado y se pintó la boca…
Algo para él
Me quedé en la ventana a ver si venía. Se puso oscuro. Luego me emocioné cuando lo vi atravesando el puente de entrada…
Un mar de hierba
Cuando se llega la hora de acostarse, lanza una última mirada al horizonte y contempla al reino que le ha llevado toda su juventud erigir…
El infierno de Gante
Es horrible trabajar estando deprimido; haces todo como una máquina. El cuerpo se mueve sin pensar, como tratando de no molestar a la cabeza y al corazón que están todos enredados…
Un cuento feliz
El hombre puso música, creyendo que en ella encontraría la serenidad para concentrarse y reunir a sus ideas, y aunque su cuerpo se relajaba con cada canción, su mente no consiguió hilar el argumento anhelado…
Tablitas
El viaje de regreso es lo más satisfactorio en la rutina de un trabajador. Se va con los músculos vibrando, con el sudor seco en la cara, y con la esperanza de hallarse pronto en el hogar ante una cena y un baño revitalizador, y entre todo eso, a veces va también la certeza de un espíritu más tranquilo…
Toni Daelso
Ayer, Toni Daelso tomó a mi mujer. La trató como a un pedazo de carne, la azotó y penetró sin cariño, sin ternura, lo hizo en el puro ejercicio mecánico de la fornicación. Me rompió el corazón ver que ella lo disfrutaba; Toni me obligó a verlo todo…
La tierra es roja
La tierra es roja ahorita y después que nos muramos seguirá igual. Nosotros no somos nada contra ella…
El nido
Pensó en que, si ese mismo instinto de proteger lo inocente y lo débil estuviera arraigado en las personas, entonces el mundo sería diferente.