
Domingo 2 de Abril de 2023

El día de hoy vuelvo… aclaro que no me ido a ningún sitio, qué siempre estuve, estuve ahí esperando, aguardado por el instante en que mi corazón se encontrara con la necesidad de un renacimiento, y con esta palabra tan bella y misteriosa, titúlo al presente porque detrás de la grandeza de sus letras viene la verdad de lo que he sanado para mi y qué tras una nueva paz me motivo a poner mis dedos sobre las teclas nuevamente y a mi cabeza en el sendero de siempre.
Mi última entrada en este sitio fue hace casi dos años. Traté de escribir por disciplina en todo este periodo de pandemia (post quizá?) pero jamás me sentí encontrado con mi verdadero centro, parte de ello desmotivación emocional, otra, fastidio personal por todo y para todo, y dónde el Daniel de siempre no encontraba de llenar el hueco qué lo trajera de vuelta al camino de sus sueños.
Hoy siento que ha llegado a mi el día. Mi vida ha dado un cambio completo desde aquellos meses grises de 2020. Ahora, en franca paz con la idea de vivir, con mis heridas sanadas con el amor más tierno de la compañera de mis sueños, con cierto éxito laboral (más profesional que vocacional), independencia, metas en puerta, una perrita muy chiflada, y un par de años de experiencias increíbles con todo y dos semanas de fantasía por Europa, vuelvo a este blog renovado, enamorado y deseoso de seguir intentando.
Dejo estas líneas como testimonio de este marzo 2023 dónde retomo el camino desde dónde me había quedado, pero con la calma y certeza que siempre soñé, y lo más importante habiendo redimido mi idea de lo que es la felicidad.
Gracias a todo, a la vida y sobre todo a ti, Jemmy, por esta nueva oportunidad.
Dani