Daniel Soto

  • Ocho cartas sin respuesta

    Ocho cartas sin respuesta

    Me gustaría mucho verlos; aunque sé que, tal vez, ya no se vaya a poder. Perdonen…

  • ¿Eterno descanso?

    ¿Eterno descanso?

    ¿Algún día dejará de morir la gente? Es lo que me pregunto mientras preparo los cuerpos…

  • Noches negras

    Noches negras

    Conozco al carnicero, al doctor, a la señora de los mil hijos, a los borrachos del…

  • El chapoteo

    El chapoteo

    Los ojos de Circe lo miraban con la misma sonrisa que recordaba Javier: una sonrisa discreta,…

  • El Templo

    El Templo

    Hace tiempo que no vienes y eso que tú sabes mejor que nadie dónde encontrarme.

  • El hermano de Beto

    El hermano de Beto

    Yo no conocí al hermano de Beto, es más, apenas y recuerdo como era…

  • La soledad no es buena consejera

    La soledad no es buena consejera

    La soledad no es buena consejera, eso siempre lo he sabido. La soledad te da libertad…

  • Polvo de huesos

    Polvo de huesos

    ¿Sabes? Aquí tenemos nuestras propias reglas.

  • Ojos color lumbre

    Ojos color lumbre

    Lo que se alimenta crece y lo que crece se hace fuerte…

  • La promesa con uno mismo

    La promesa con uno mismo

    Eugenia tenía muchos sueños, algunos, acaso alcanzables; otros parecían más fantasías que deseos…